Una prueba será eficaz si proporciona evidencia de auditoría adecuada, de tal modo que,
considerada junto con otra evidencia de auditoría obtenida o que se vaya a obtener, sea
suficiente para los fines del auditor. Para la selección de los elementos sobre los que se
realizarán las pruebas, el auditor deberá, de conformidad con el apartado 7, determinar
la relevancia y fiabilidad de la información que se utilizará como evidencia de auditoría;
el otro aspecto de la eficacia (la suficiencia) es una consideración importante a tener en
cuenta para la selección de los elementos sobre las que se realizarán pruebas. Los medios
a disposición del auditor para seleccionar dichos elementos son:
(a) la selección de todos los elementos (examen del 100%);
(b) la selección de elementos específicos; y
(c) el muestreo de auditoría.
La aplicación de cualquiera de estos medios o de varios en combinación puede ser
adecuada dependiendo de las circunstancias concretas; por ejemplo, de los riesgos de
incorrección material con respecto a la afirmación sobre la que se están realizando
pruebas, así como de la viabilidad y la eficacia de los distintos medios.
Selección de todos los elementos
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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